La verdadera historia de la Navidad
Sin duda es la Navidad una de las fiestas más expandidas en el mundo, pero su historia es desconocida por la mayoría de sus practicantes.
Se dice que Jesucristo nació el día de Navidad del año cero, y que por eso se celebra la Navidad, es decir por la Natividad del Salvador; sin embargo nada más alejado de la verdad. En primer lugar Jesucristo no es una figura histórica, es decir que su existencia como persona nunca ha sido probada; los esfuerzos en ese sentido han resultado tan exhaustivos como infructuosos, así como el intento burdo de poner en boca de Flavio Josefo, historiador judíodel siglo I, una referencia a Jesús, lo cual se ha comprobado es una interpolación al texto original (véase el libro 303: Inventan el cristianismo de Fernando Conde Torrens). Por otra parte nunca hubo un año cero; nuestro sistema actual de contar el tiempo se instauró con la coronación de Carlomagno, ocurrido el día de Navidad del año 800 a las cero horas. En el Imperio Romano se contaba el tiempo a partir de la fundación de Roma, es decir del 753 antes de Cristo (nótese que los historiadores usamos el antes y después de Cristo como forma estandarizada de contar el tiempo, no como un hecho histórico como mucha gente supone); si se usase el cómputo actual del tiempo, del 31 de diciembre del año menos uno pasaríamos al primero de enero del año uno.
En realidad ese día festejamos el nacimiento del Sol, el cual en su movimiento aparente llega al extremo Sur en el Trópico de Capricornio (produciéndose el Solsticio de Invierno) y da la vuelta hacia el norte, augurando el retorno de la vida. Trópico deriva de tropos en griego que significa "vuelta", y solsticio del latín solstitium, y éste a su vez de Sol y status ("quietud"), es decir la quietud del Sol, en referencia a que durante tres días el Sol al amanecer pareciese no moverse ante un espectador del Hemisferio Norte, retomando su movimiento el 25 de diciembre (de ahí los tres días de muerte de Jesús y su posterior resurrección). El estudio de la influencia de los astros en la creación de las religiones recibe el nombre de astroteología.
La imagen anterior muestra el movimiento de traslación de la Tierra en relación a los equinoccios y solsticios, así como los momentos aproximados del afelio (en que la Tierra está más alejada del Sol) y del perihelio (en que la Tierra se encuentra más cerca). Ya vimos lo que ocurre con el movimiento aparente del Sol en el Solsticio de Invierno, pero lo que acontece en verdad es que la Tierra se inclina 23.5 grados, quedando el Hemisferio Norte más alejado del Sol, y dando comienzo al invierno en dicho Hemisferio y al verano en el Hemisferio Sur; por el contrario durante el Solsticio de Verano, el cual ocurre entre el 21 y el 22 de junio, la Tierra se inclina 23.5 grados hacia el lado opuesto, dando inicio al verano en el Hemisferio Norte y al invierno en el Hemisferio Sur. También la imagen explica porqué las estaciones son menos severas en el Hemisferio Norte en relación al Sur: cuando la Tierra está más cerca del Sol en el Hemisferio Sur es verano, por lo que la temperatura tiende a subir más que cuando es verano en el Hemisferio Norte, ya que la Tierra se encuentra cinco millones de kilómetros más alejada.
La celebración de la natividad del salvador existía mucho antes de la era cristiana en Egipto; el ritual consistía en que la gente se retiraba dentro de ciertos santuarios donde a medianoche lanzaban un fuerte grito: "¡La Virgen ha dado a luz! ¡El cirio está encendido!" Los egipcios representaban al Sol recién nacido con la imagen de un bebé al que en su nacimiento, el solsticio de invierno, sacaban a la luz y exhibían a sus adoradores. (Acharya S. La conspiración de Cristo, p. 445). Y hablando de la Virgen, ésta puede ser tanto la Luna como la constelación de Virgo; en el mito solar, omnipresente en las religiones antiguas, el Dios Sol nacía de la luna nueva o virgen el 25 de diciembre (por ejemplo, entre los mexicas la Coatlicue, la diosa madre, queda embarazada sin contacto carnal con una pluma de colibrí, dando a luz ese día a Huitzilopochtli, dios del Sol y de la guerra). Las imágenes de Isis (diosa madre egipcia) amamamantando a Horus (el Sol), son el origen de las representaciones de la Virgen y el Niño Jesús. De hecho Horus nace (lo escribo en presente por ser un acontecimiento astronómico que se repite todos los años) el 25 de diciembre de la diosa virgen y madre Isis en una cueva/pesebre; el nacimiento de Osiris, padre de Horus, es anunciado por tres hombres sabios: las estrellas Mintaka, Alnilam y Alnitak del cinturón de Orión; Isis estaba relacionada con la Luna y con la constelación de Virgo y por tanto también con el mes de Septiembre (signo de Virgo).
en el Jardín Botánico de Buenos Aires
Puertas en Ostia Antica, cerca de Roma
La tradición del pesebre, belén o nacimiento se remonta al 25 de diciembre de 1223 (aunque hay restos de representaciones del belén en las catacumbas paleocristianas), cuando San Francisco de Asís decidió representar el nacimiento de Jesús en el bosque de la ciudad de Greccio, en Italia. Para tal efecto hizo participar a los habitantes de la zona en un belén viviente, usando un buey y un asno de carne y hueso.
El origen del árbol de Navidad se encuentra en la adoración del roble sagrado adorado por las tribus germánicas. Representaba a Yggdrasil o árbol cósmico, el cual comunicaba los nueve reinos o partes del mundo; en su estrato superior estaba Asgard (la morada de los dioses) y el Valhalla (el palacio de Odín), y en su parte más profunda Helheim (la morada de los muertos). El árbol estaba consagrado a Frey, dios del Sol, la lluvia y la fertilidad (aunque otros afirman que estaba dedicado a Thor, dios del trueno). Se dice que San Bonifacio (Winfrid en sajón, 672-754), llamado "Apóstol de Alemania", tomó un hacha y lo cortó, plantando en su lugar un pino, que por ser de hoja perenne simbolizó el amor de Dios, y lo adornó con manzanas y velas; las manzanas representaban el pecado original y las tentaciones (en la mitología nórdica estaban asociadas a la fertilidad y la inmortalidad), y las velas a Cristo como luz del mundo (en realidad la luz del Sol). Se produce entonces la sustitución de un dios solar por otro, al igual que había ocurrido con Mitra cuatro siglos antes.
El origen de las esferas navideñas es muy curioso: se cuenta que en 1858 sobrevino en Goetzenbruck, pueblo montañés del noreste de Francia, una terrible sequía, por lo cual no había manzanas rojas para decorar los árboles. Sin embargo no todo estaba perdido; en 1721 se había creado una fábrica de vidrio, cuya principal función era crear los vidrios que cubrían la cara de los relojes, los cuales debían tener una superficie curva, por lo cual los empleados soplaban bolas de vidrio que después cortaban al tamaño deseado. Ante la falta de manzanas, un empleado de nombre desconocido decidió crear unas esferas teñidas de rojo como sustituto de los frutos. Desde entonces, además de sus vidrios para relojes, la fábrica siguió fabricando esferas, llegando en la década de 1950 a producir 200,000 esferas anualmente. Desafortunadamente, la fábrica tuvo que cerrar sus puertas en 1964 ante la llegada de versiones más baratas producidas en masa. Existe una versión similar a esta historia en la cual el creador de las esferas fue en realidad un vidriero de Lauscha, en Alemania, alrededor de 10 años de los acontecimientos en Goetzenbruck.
Por último toca hablar de la flor de Nochebuena. Los mexicas la llamaban cuetlaxochitl, "flor que se marchita" (de cuetlahui, "marchitar", y xochitl, "flor") y la usaban para obtener tinte rojo, como antipirético y para aumentar la leche a las nodrizas (esto último atestiguado en el libro 11 del Códice Florentino). En España es conocida como flor de Pascua, y en Chile y Perú como corona del Inca o flor del Inca. El nombre científico en latín para esta especie de planta de origen mexicano y guatemalteco es euphorbia pulcherrima, siendo euphorbia el género; pulcherrima significa "la más bella". En Estados Unidos es conocida como Poinsettia en referencia a Joel Roberts Poinsett, primer embajador de Estados Unidos en México, quien en 1828 envió varios ejemplares de la planta, procedentes de Taxco de Alarcón, a sus invernaderos en Carolina del Sur. El 12 de diciembre se celebra en Estados Unidos el Día Nacional de la Poinsettia, en recuerdo de la muerte Poinsett el 12 de diciembre de 1851.
La asociación de esta planta con la Navidad estriba en que la disposición de sus hojas guardan semejanza con una estrella, la cual representa la estrella de Belén, y el color rojo se asocia a la sangre de Cristo. Dicha asociación con la Navidad empezó desde el siglo XVI, y en el XVII los franciscanos ya la incluían en las celebraciones litúrgicas. En 1678 se exportó a Europa, donde actualmente se cultivan con hojas blancas, rosas y de color mixto.
Fuentes:
CONDE TORRENS, Fernando. 303: Inventan el cristianismo. Barcelona, Alfa Andrómeda, 2016. 864 p. (La versión electrónica puede ser comprada en Amazon)
ACHARYA S. La conspiración de Cristo: La mayor ficción de la historia. Madrid, Valdemar, 2012. 801 p.
https://astronomiaparatodos.com/2019/03/31/la-rotacion-y-la-traslacion-de-la-tierra/
https://diosesegipcios.com/isis/
https://etimologico.com.mx/ciencia/solsticio/
PANATI, Charles. Extraordinary origins of everyday things. New York, Perennial Library, 1987. 463 p: 69.
https://pt.wikipedia.org/wiki/Pres%C3%A9pio (origen del belén)
ROMERO MAYORGA, Claudina. Iconografía mitraica en Hispania. Tesis Doctoral. Madrid, Universidad Complutense, 2016. 692 p.
http://www.bitscherland.fr/Canton-de-Bitche/Goetzenbruck/verrerie-goetzenbruck.html (foto de vidriería de Goetzenbruck)
https://www.larazon.es/cultura/historia/20211220/qu5fwiws2zhv3diukuydltcvqm.html (origen del belén)
https://www.veritasmedios.org/cultura-y-entretenimiento/el-origen-de-las-esferas-de-navidad.html
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